Con la llegada del verano, también aumenta un problema que se repite año tras año: las estafas de arriendo de casas y departamentos para vacaciones. La alta demanda, la urgencia por asegurar alojamiento y la búsqueda de precios convenientes se convierten en el escenario ideal para este tipo de fraudes.
Las modalidades son simples, pero efectivas. En algunos casos, se publican propiedades que no existen. En otros, se copian avisos reales desde portales inmobiliarios o redes sociales, se reutilizan sus fotos y se vuelven a publicar a un precio más bajo. El objetivo es captar rápidamente a personas interesadas y pedirles una transferencia como reserva, tras lo cual el contacto desaparece.
Señales de alerta en arriendos de verano
Aunque los avisos pueden parecer creíbles, existen señales que suelen repetirse en las estafas de arriendo por internet. Una de las más comunes es un precio demasiado bajo en comparación con otros alojamientos similares en la misma zona.
A esto se suman fotos de alta calidad que, en muchos casos, fueron tomadas de otros sitios web. La información suele ser escasa o poco precisa, y los perfiles que publican estos avisos suelen ser nuevos o sin historial.
Otro elemento clave es la presión. Frases como “hay otro interesado”, “me quedan pocas fechas disponibles” o “tienes que reservar hoy” buscan apurar la decisión y evitar que la persona verifique la información con calma.
Estafas organizadas: no actúa una sola persona
Actualmente, muchas de estas estafas no son individuales, sino que funcionan a través de bandas organizadas. Mientras una persona publica el aviso, otra responde los mensajes y una tercera recibe el dinero. Esto dificulta la identificación de los responsables.
También comienzan a recomendarse entre ellos en las publicaciones, haciendo parecer reales y confiables las ofertas.
Además, los estafadores cambian constantemente de números telefónicos, cuentas bancarias y perfiles, lo que les permite seguir operando incluso después de denuncias o reportes.
Redes sociales y clasificados: el canal más usado
Las redes sociales y los sitios de clasificados online se han convertido en el principal canal para este tipo de fraudes. Publicar un aviso es rápido y sencillo, y eliminarlo también. En muchos casos, el primer contacto se da en estas plataformas, pero luego la conversación se traslada a WhatsApp o Telegram.
Este cambio es clave, ya que en la mensajería privada no existe control ni verificación, lo que facilita el engaño y reduce las posibilidades de seguimiento.
Cómo logran generar confianza
Para convencer a las víctimas, los estafadores combinan trato amable, urgencia y documentos falsos. Es habitual que envíen supuestos contratos de arriendo, copias de cédulas de identidad o comprobantes de transferencias anteriores.
Aunque estos documentos suelen ser falsificados o pertenecer a terceros, cumplen su función: generar una sensación de seguridad que lleva a concretar el pago sin verificar la autenticidad del arriendo.
Recomendaciones para evitar estafas de arriendo
La principal recomendación es desconfiar cuando el precio es demasiado conveniente o cuando intentan apurar la decisión. Nunca se debe transferir dinero sin antes verificar que la propiedad existe y que quien ofrece el arriendo es realmente el dueño o un intermediario confiable.
Buscar referencias, hacer preguntas específicas, revisar la ubicación y, cuando sea posible, utilizar plataformas con sistemas de pago y respaldo puede ayudar a evitar una estafa y asegurar unas vacaciones sin problemas.
Si vas a usar referencias, que sean de gente conocida y no un tercero ya que usan ese medio para darle credibilidad.
Por último, puede protegerte usando las plataformas como Booking.com o airBNB.com, ya que ellos mismos hacen el filtro para esto.
