En un mundo cada vez más digital, las empresas enfrentan desafíos crecientes en términos de seguridad y disponibilidad. No basta con tener buenos sistemas; es indispensable que estén siempre disponibles y protegidos. Aquí es donde la ciberseguridad y la continuidad operativa dejan de ser conceptos técnicos para convertirse en piezas clave de la estrategia empresarial.

¿Por qué van de la mano?

La continuidad operativa garantiza que tu empresa pueda seguir funcionando incluso ante fallos, desastres o interrupciones inesperadas. Pero, ¿qué pasa si esa interrupción viene de un ciberataque? Justamente ahí es donde se cruzan ambos mundos.

Una estrategia de continuidad sin ciberseguridad es como tener un auto con repuestos… pero sin cerraduras. Y una estrategia de ciberseguridad sin continuidad es como tener alarma en una casa sin salidas de emergencia.

Riesgos reales, impactos concretos

  • Ataques de ransomware que paralizan sistemas por días o semanas.
  • Filtraciones de datos que dañan la reputación y pueden derivar en sanciones legales.
  • Cortes de servicio por errores humanos, fallos técnicos o sabotajes internos.
  • Pérdida de productividad y confianza del cliente al no poder operar normalmente.

En todos estos escenarios, si la empresa no está preparada tanto en seguridad como en continuidad, los costos pueden ser altísimos —no solo en dinero, sino en imagen y proyección.

¿Qué implica una buena estrategia combinada?

  • Backups verificados y accesibles, pero también cifrados y protegidos.
  • Planes de recuperación ante desastres (DRP) que contemplen ataques informáticos.
  • Sistemas monitoreados 24/7, con alertas tempranas y respuestas automáticas.
  • Capacitación continua del personal en buenas prácticas de seguridad.
  • Redundancia en servicios críticos, desde servidores hasta enlaces de internet.

No es un lujo, es una necesidad

Muchas empresas pequeñas piensan que esto “solo les pasa a los grandes”. Pero la realidad es que los ciberataques no distinguen tamaño: lo que buscan son vulnerabilidades. Y cuando no hay un plan claro de continuidad, los efectos se multiplican.

En LEG Soluciones TIC trabajamos con empresas que entienden que prevenir es más económico —y menos doloroso— que recuperar. Implementamos soluciones integrales que protegen tanto los sistemas como los procesos, asegurando que si algo falla, tu empresa siga adelante.